Sportivo Atlético Club - Las Parejas

EL HINCHA DE FÚTBOL.
“El hincha” es un personaje propio de los clubes de fútbol, que si no existiera, habría que inventarlo.

Sportivo, como todos, los tiene y los ha tenido siempre. Y no se puede concebir una historia del Lobo, sin dedicarles unas páginas.

Para empezar, veamos cómo apareció este mote de LOBO, inventado por un hincha.

Unos años atrás, en plena disputa de un título, le tocó enfrentarse con Argentino, en un Clásico difícil. Los seguidores de ese Club, haciendo alusión a la frondosa arboleda que rodea su cancha, los hostigaban diciendo que los esperaban en el “Bosque”, palabra que de por sí tiene una connotación de peligro. El resultado, por esas cosas del fútbol, favoreció a Sportivo, circunstancia que aprovechó un seguidor fanático para devolverles la broma, diciendo que en el “Bosque” se había aparecido el “Lobo”. La ocurrencia se le atribuye a Rubén Flück “Peión” quien había adquirido ese sobrenombre porque de chiquito gritaba: -¡Viva Peión!, refiriéndose al Gral Perón.

Se non e vero . . .

Hay infinidad de episodios que tienen que ver con la inconmovible fidelidad de la hinchada de Sportivo.

Cuando tenían que seguirlo años atrás, no había incomodidades que valieran. Apiñados en la caja de camiones, como los de Rivabella , de Bonetto, de Lucietti o de Tavoloni, hombres y mujeres juntos, en medio de caminos de tierra o haciendo piruetas en el barro después de una lluvia, estuvieron siempre presentes alentando al equipo.

Pero, como un contrasentido sucedió que en un partido jugado en Marcos Juárez, hace años, fue solamente un hincha: Patay. En cambio, cuando se disputó la final del Campeonato Provincial en Reconquista, más de 300 seguidores de Sportivo, lo acompañaron en ese momento de triunfo. También se dio el caso de un hincha que, cuando fue a consultar a una pitonisa sobre el resultado de un partido, pretendió que torciera el destino e hiciera errar el penal que ella adivinaba en su bola de cristal.

El bombo, muchas veces interpretado por “Fasulo” y por “Cachivachero” Roldán, no faltaba nunca. En una ocasión, en el auto de “Panoca” Castellano, como ya estaban todos los asientos ocupados, se trasladó al bombo y al bombista, que era “Galleta”,hasta la cancha del Kemmis de Las Rosas, en el baúl.

Es necesario incluir en este capítulo, los nombres de muchas familias de Las Parejas, que son casi un sinónimo de Sportivo.

En toda enumeración, se corre el riesgo de omitir alguna, pero sería injustodejarlas fuera de esta historia.

Recordamos a los Beltramo, entre ellos Carlitos y su hijo Juan Carlos, el querido “Jep”; los Ivaldi con Pepe a la cabeza; los Lombard con el inolvidable Carlos “Bodega” y sus hijos; Don Juan Torassa, desde los comienzos, junto a Sportivo; los Romagnoli, Remo, Pierino y Armando; los Rosso, entre ellos Jorge, dirigente de los primeros tiempos y donante de la Copa que se disputó en la inauguración de la primera cancha, el fiel “Bastián” que cuando aún no habían empezado a hablar del torneo de fútbol, se acercó a preguntar:- Oiga, diga, ¿cuánto hay que poner este año?, “Nín” que consideraba al Club como su propia casa, los otros Rosso, Nito y Armando, nuestro soporte histórico; los Valdano, con “Pinoto” y el “Gruy”, que es como decir Sportivo; los Calcagno, en especial el “Yari”, barman oficial del “Gruy”; los Onega, con Raúl en primer plano; los Bollati, con Domingo “Mini”; los Odisio, principalmente Osvaldo “el Pato”; los Ciani, sin omitir a ninguno, seguidos por los hermanos Pistelli; los Príncipe, Hugo y su hijo “Cuqui”; los Castellano; Rodolfo Martoglia “el Gordo”, al igual que Raúl Johansen; “Pachín” Carassai; José Bártoli “el Tío Pepeta”; “Pepe” Perassi, bonachón e infaltable en las mesas de la Sede; las familias Bonetto y Rivabella con José “Carpa”, el popular lineman; Guillermo Dubini “Pepi” y su familia; los Ceschini, con Don Amadeo; los Tavoloni de ayer y de hoy; el “Coco” Font y Don Enrique Guardatti.

Además de las familias, la escuadra rojiverde, consiguió movilizar a muchas mujeres, que en el transcurso de los partidos, en momentos de alentar a los jugadores, resultaban más eufóricas que los hombres.

Tenemos presentes a Da.Virginia Mariani, firmemente aferrada al alambrado todos los domingos; a Mirta Bollatti “Teto” y su prima Eda Ubino, pendientes de cada jornada de fútbol en la que participa el Club de sus amores; a Benjamina Santillán, que encomienda los jugadores a su “Virgencita”, colocándola en un lugar de privilegio, sostenida por los hilos del alambre; a Mirta Millicay, dirigiendo a los árbitros desde la tribuna; también a aquellas a las que nunca les había gustado el fútbol, pero que les bastó ver a sus nietos corriendo detrás de la pelota vestidos con la camiseta roja y verde, para transformarse en fanáticas espectadoras que, acarreando el mate, el jugo y la torta, sábado tras sábado, alientan al equipo que ahora se les metió en la sangre; y a tantas, que con sus voces de aliento, muchas veces, habrán ayudado a cambiar el resultado de un encuentro.

Entre la hinchada, no se puede dejar de mencionar a Roberto Castellano y a Omar Maidana “Pichu”, esos hombres-niños, siempre fieles a sus colores.

Marcelino Muzio, el “Caramelero”, figura infaltable en todas las fiestas del pueblo, declarado hincha de Sportivo, lo mismo que el recordado “Manquito” Garay ytodos los que con mayor o menor protagonismo, llevan su aliento a cada partido. Desde el anónimo hincha, hasta la bullanguera barra, son los responsables de que domingo tras domingo, los “trapos rojiverdes” estén presentes siguiendo al Lobo.

Los clásicos son el día más esperado por la hinchada. La locura desatada en cada clásico ganado es casi comparable con la de un campeonato. Hay caravanas, bombas, asados, con el bombo siempre animando los festejos.

Hubo épocas en las que los clásicos se “vivían” toda la semana previa al partido en la Sede, al mediodía y a la noche. Las charlas, los dichos, las cábalas, los sueños, los trascendidos, las predicciones y las más insólitas y diversas manifestaciones del pensamiento humano, se elucubraban en esa tensa espera y concluían a la semana posterior después de haberse revivido mil veces el clásico jugado.

Así, desde aquél abultado 6 a 2, de los años 60, en el que Palacios convirtió el último gol, hasta el mínimo 1 a 0 logrado en el 80, en Armstrong, con gol de Benavente, todos los clásicos tienen un sabor especial en el recuerdo de los hinchas y tienen también la emoción contenida en cada jugada como la espectacular chilena de Chavelo, en el arco de la Sede, que le dio la victoria o el inolvidable gol del Verdugo Herrera, desde la mitad de la cancha, con que Sportivo ganó aún en inferioridad numérica y de visitante.

El amor por el Club escrito en las paredes y la inscripción “EL LOBO ES HUMILDAD Y SACRIFICIO” estampada en la bandera rojiverde que suele presidir los festejos,sintetizan la pasión de sus seguidores.


La pasión de la hinchada en la bandera o en pintadas callejeras

FOTO Nº1

FOTO Nº2FOTO Nº3

FOTO Nº4FOTO Nº5
El bombo presente en todos los festejos de Sportivo:

FOTONº7FOTO Nº 6

FOTONº 9

FOTO Nº8

FOTO Nº10

Las banderas:

FOTONº11FOTO Nº12

El lobo:

FOTONº14FOTONº13 

Los personajes:

FOTOS Nº15FOTONº16
Omar MaidanaRoberto Castellano

Los clásicos:

FOTOSNº17

FOTO Nº18

Las mujeres:

FOTO Nº 19

La hinchada:

FOTO Nº 20FOTO Nº 21

FOTO Nº 22FOTO Nº23

FOTO Nº24FOTO Nº25

FOTO Nº26
Documento sin título

Ver sorteos y ganadores
 
Documento sin título

-

Descargar la revista Mundo Rojiverde
Para visualizar el archivo es necesarios tener instalado
el Adobe Reader
Descargar desde aqui
 

Documento sin título
Inicio | Galerías de imagénes | Mutual | Fundación | Deportes y Actividades | Contactos | E-mail

© 2005 - Sportivo Atlético Club - Reservados todos los derechos - Powered by Alejandro Falappa